REMATES DE EXTERIORES
ALBARDILLAS
-Se evitarán golpes, rozaduras y vertidos de productos
ácidos.
-Si se observara riesgo de desprendimiento de alguna pieza
de la albardilla o resultara dañada por cualquier circunstancia y se produjeran
filtraciones de agua, deberá avisarse a personal cualificado.
-No se colgarán elementos ni se producirán empujes que
puedan dañar las albardillas.
-No se apoyarán objetos pesados ni se aplicarán esfuerzos
perpendiculares a su plano.
-No se emplearán para la limpieza productos y procedimientos
abrasivos, ácidos y cáusticos, ni disolventes orgánicos.
MANTENIMIENTO
POR EL USUARIO
Cada 3 meses:
-Limpieza mediante
cepillado con agua y detergente neutro.
Cada año:
-Inspección visual
para detectar:
-La posible aparición
y desarrollo de grietas y fisuras, así como la erosión anormal o excesiva y los
desconchados de las albardillas de materiales pétreos.
-La oxidación o
corrosión de las albardillas metálicas o la pérdida o deterioro de los
tratamientos anticorrosivos o protectores, como esmaltes o lacados de las
chapas.
-La erosión anormal o
pérdida de la pasta de rejuntado, en el caso de vierteaguas de piezas.
-La deformación o
pérdida de planeidad de la superficie de la albardilla, concentrándose el
vertido del agua en ciertos puntos.
POR EL PROFESIONAL CUALIFICADO
Cada año:
-Reposición de los
tratamientos protectores de las chapas metálicas, en ambientes agresivos.
Cada 3 años:
-Reposición de los
tratamientos protectores de las chapas metálicas, en ambientes no agresivos.

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